Hace unas semanas, los integrantes del círculo de lectura LEO LUEGO EXISTO pasearon por Pisac. Esto gracias a la iniciativa y amabilidad de Mónica (una de sus más responsables miembros), quien nos hospedó en su casa y alimentó en su cocina. Aprovechamos para zambullirnos en la única piscina olímpica que existe en la región. No cabe duda, uno nunca se cansará de visitar esa simpática ciudad. Apúrense, antes que se convierta en otra “Urubamba”.










































